Un grupo de comuneros mapuche se tomó este martes las oficinas de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) en la comuna de Cañete, región del Biobío, para denunciar la violencia en contra de niños y niñas indígenas.
A través de un comunicado, los distintos Lov y Comunidades en Resistencia de la provincia de Arauco, señalaron que “hemos hecho ingreso a las instalaciones de Conadi en Cañete, en respuesta a la arremetida cobarde y genocida del Estado chileno en contra de nuestra Nación Mapuche”.
En esa línea, aseguran que el Gobierno de Michelle Bachelet “ha extendido su política de ocupación y militarización sin precedentes en tiempos de pseudo democracia, torturando a nuestros pichikeches (niños y niñas en mapudungún) e instalando una política del terror a todo aquel que sea mapuche”.
Asimismo, los comuneros indicaron que con esta política se buscan imponer los intereses de forestales, salmoneras e hidroeléctricas, por sobre las comunidades mapuche.
“Denunciamos la militarización de nuestro Wallmapu, el Estado y sus instituciones protege estos proyectos de destrucción de nuestra tierra, creando nuevas legislaciones y especializando sus instituciones de seguridad en la represión (…) como la Ley Antiterrorista, Ley de Control y Porte de Armas y la Aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, lo que facilita la política de montajes y criminalización”, sostuvieron.
Por tanto, exigieron poner fin a la violencia en contra de sus niños y niñas, la desmilitarización de su territorio y “la renuncia del responsable político en la zona de todos los hechos represivos descritos anteriormente, el gobernador de Arauco, Humberto Toro (PS)”.
Los comuneros aseguraron que la ocupación de las oficinas de la Conadi se depondrá sólo cuando sostengan una reunión con representantes de la Intendencia regional en Cañete.
