Denuncia

Obispo Goic ahora vuelve la espalda al grupo de sacerdotes abusadores llamados “La Familia”

El obispo de Rancagua, Alejandro Goic, reconoció haber actuado “sin la agilidad necesaria” ante las denuncias por situaciones de abusos que se registraron en su diócesis por años, y que le fueron comunicadas al menos 4 veces antes de la venida del Papa a Chile. Ayer tras su regreso a Roma, y luego de un reportaje televisivo con la denunciante e incluso confesión de algunos sacerdotes involucrados, siguió desligándose de su responsabilidad en haber investigado el caso antes.

Recién hoy, ante la fuerza de las evidencias, Goic emitió un comunicado indicando que “quiero pedir perdón por mi actuar en este caso. Reconozco que le di acogida a esta joven que aparece en el reportaje y que actué, eventualmente, sin la agilidad adecuada en el proceso indagatorio del sacerdote Luis Rubio y otros presbíteros mencionados por ella“.
Goic había señalado “no ser detective” para investigar este tipo de situaciones, cuando fue abordado por Canal 13 el viernes para preguntarle por el caso, tras su regreso de Roma.
Ahora, ante la evidencia, el Obispo de Rancagua dio un giro de 180 grados y declaró: “Hemos hecho una denuncia a la fiscalía de Rancagua, con los antecedentes que ha proporcionado Canal 13, sobre Luis Rubio Contreras. En el aspecto canónico se mandarán todos los antecedentes de los que disponemos a la Santa Sede durante esta semana”, añadió Goic en el comunicado.

La Familia

La “cofradía” de sacerdotes de la Diócesis de Rancagua que se hacía llamar “la familia”  habría incurrido en conductas sexuales impropias y eventuales abusos, según la denuncia de Elisa Fernández ex coordinadora de Pastoral Juvenil de Rancagua, en un reportaje que dio a conocer Canal 13.

Elisa Fernández, quien participó por cerca de 14 años en la Iglesia Católica, aseguró que un grupo de párrocos realizaba prácticas inadecuadas, como bromas de carácter sexual y comentarios sobre preferencias por menores de edad.

“No sé si llamarlo cofradía, secta o grupo de sacerdotes que tienen prácticas que no se conllevan con su condición de curas y con respecto a jóvenes”, dijo la denunciante, que asegura acudió cuatro veces en un lapso de un año y medio donde el Obispo de Rancagua, Alejandro Goic, pero éste le pidió pruebas y no hizo nada. Luego envió una carta a la Conferencia Episcopal, antes de la visita del Papa Francisco y se le contestó que el Consejo de Prevención de Abusos podía escucharla, pero que no recibía denuncias formales. Vino el Papa, insistió de nuevo y no fue atendida su denuncia.

En septiembre de 2017, Fernández creó una cuenta en Facebook, y se hizo pasar por un menor de 16 años. Se contactó con Luis Rubio Contreras (54), de la comuna de Paredones, uno de los integrantes de “La familia”.

El sacerdote le envió fotos desnudo por el chat de la red social, que se mostraron en el reportaje realizado por Canal 13, que entrevistó a Rubio quien reconoció el envío de fotos y la solicitud de actos sexuales a este supuesto menor. “Sí, es cierto, pero yo también corté todo eso… Fue un error mío, yo lo reconozco”, dijo.

Mediante un comunicado, la Diócesis de Rancagua informó que tomó conocimiento de que el presbítero Luis Rubio Contreras “ha incurrido en conductas impropias a su estado sacerdotal”. En cuatro puntos, sostienen que se “recibió en reserva antecedentes de estas conductas impropias, indagándose los hechos sin resultados”.

Tras el reconocimiento de Rubio, éste fue suspendido “temporalmente del ejercicio de su ministerio, como medida cautelar, mientras se indaguen y entreguen a la Santa Sede los antecedentes de la causa”.

 

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