Religión

Obispo Goic renuncia al Consejo de Prevención de Abusos de Menores. Era insostenible.

Tras el escándalo por las denuncias de abusos de sacerdotes adscritos a la pseudocofradía autodenominada “la familia” y que provocó la suspensión de sus cargos de 14 sacerdotes, el obispo de Rancagua, Alejandro Goic, presentó su renuncia “indeclinable” al Consejo de Prevención de Abusos a Menores, según él, para dedicarse a su diócesis.

“He presentado mi renuncia indeclinable al Consejo. Necesito concentrar todas mis energías en la diócesis para esclarecer estos lamentables hechos, con mis hermanos sacerdotes, apoyando a todas las comunidades, en especial a las que más han sufrido y han quedado sin su párroco”, expresó.

Al tenor de sus dichos de los últimos días, la permanencia de Goic en dicho Consejo era insostenible. Si no pudo actuar ante las denuncias que le hicieron previamente de forma verbal (“No actué con la agilidad debida”, dijo) y (“Estudié para obispo, no para detective”), y tomó medidas solo tras un reportaje llevado a cabo por canal 13, queda claro que contravino las propias directrices emanadas de la Guía de la Conferencia Episcopal contra los Abusos Sexuales y el documento de protocolo para denuncias.

El obispo Goic también indicó que hasta ahora sólo existe un sacerdote de la diócesis, Luis Rubio, que está denunciado por abuso de menores ante la Santa Sede. Los otros 13 religiosos se encuentran suspendidos de sus cargos, durante la investigación eclesial por mal uso de dineros parroquiales y conductas reñidas con el celibato.

Los sacerdotes denunciados de Rancagua

Los sacerdotes involucrados están cuestionados, entre otros, por uso de fondos parroquiales e incurrir en conductas prohibidas por el celibato. Sus nombres son: Cristián Catalán, de San FernandoPablo Donoso, PichilemuGino Bonomo, de PumanqueHéctor Fuentes, de PeumoSergio Farías, de ColtaucoFreddy Gorigoitía, de El ManzanoÓscar Zúñiga, de Las CabrasFernando Armijo, San Vicente Tagua TaguaMiguel Ángel Riveros, de San Enrique, ChimbarongoRobinson Piña, ChimbarongoAquiles Correa, de Las Compañías, Granero, y Ernesto Castro, de Coinco. A estos se suma Luis Rubio, de Paredones, confeso de enviar fotos desnudo a un menor de un perfil de facebook inventado para desenmascararlo y quien es el único denunciado a la justicia hasta el momento.

El prelado asumió su desconocimiento de la situación, asumiendo su responsabilidad al no detectar las situaciones. “Yo no fui capaz de darme cuenta, si es que hubo signos visibles. Hoy tengo que reconocer que en eso fui poco cuidadoso“. La situación es más que preocupante porque uno de cada cinco sacerdotes de su diócesis está cuestionado.

A ello se suma que su más estrecho colaborador está denunciado. Se trata del padre “tito”, Héctor Fuentes, vicario pastoral de la diócesis, entre otros cargos diocesanos, y párroco de Peumo, que el último domingo ya no llegó a hacer misa, y quien tuvo gran participación en organizar a casi 7 mil feligreses de Rangacua para la visita papal  Chile, entre ellos miles de jóvenes.

En la Fiscalía de O’Higgins, en tanto, se investiga a “La Familia” por “eventuales delitos sexuales contra menores”, tal como el miércoles último aclaró el fiscal de la Unidad de Alta Complejidad, Sergio Pérez, tras la declaración que ese día entregó, en calidad de testigo, el obispo Alejandro Goic.

  


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