Religión

Simplemente se lo tragó la tierra… desaparece polémico obispo Juan Barros

Inquietud existe en la Diócesis de Osorno, ante la prolongada ausencia del obispo Juan Barros, acusado de ocultar los abusos del sacerdote Fernando Karadima, quien no ha reaparecido en público tras su regreso del encuentro con el papa Francisco en el Vaticano, junto al resto de los obispos chilenos.

Según informa hoy La Tercera, incluso la Conferencia Episcopal (Cech) no tiene información respecto de su paradero. Se lo suponía en España, junto al sacerdote jesuita Germán Arana. Sin embargo, miembros de la iglesia aseguraron al diario que Barros estuvo hace una semana en Loncoche, Región de La Araucanía. En la sede obispal, de todos modos, no hay confirmación.

Tampoco se han ratificado los trascendidos que aseguran que se habrían sacado muebles de sus oficinas. Lo concreto es que el pasado 19 de abril, un día después de que los obispos difundieron la carta del Papa citándolos a Roma, el obispado de Osorno envió un correo electrónico informando que Barros tenía “alguna dificultad en su salud”. Tras ello, no volvió a celebrar misas en la zona.

La Catedral de Osorno, destaca La Tercera se ha convertido en un punto de encuentro, tanto para protestas en contra del prelado, apuntado por un eventual encubrimiento de Fernando Karadima, como para quienes lo apoyan.

El alcalde de Osorno, Jaime Bertin, declaró al diario que “la situación está muy quebrada. Estamos frente a un tremendo problema creado. Y le dije en su momento al obispo que la Iglesia es la encargada de encontrar la solución”.

Bertin añadió, respecto de la figura de Barros, que “no se ha notado el hecho de que no esté, porque nunca estuvo muy presente en los actos públicos. La Catedral ya se sentía muy sola. Poca gente concurría y no existe ese ambiente de unificación de fuerzas, ni de cariño”.

Desde la Asamblea de Laicos y Laicas de Osorno, su vocero, Juan Carlos Claret, señaló que “es una lástima que justo cuando se está exigiendo una cultura de más transparencia, sigamos con la lógica del secretismo y de no saber dónde está el obispo. Lamento que no haya sido capaz de mirar de frente a la comunidad”.

Ejemplo de etiqueta p

Comentarios


To Top