Opinión

La dura realidad, pocas veces vista. (Opinión)

por Hernán Ortega  (extracto, texto original y completo en link)

Experto en temas de seguridad y prevención integral.

La dura realidad, pocas veces vista

La sensación de abandono de parte del Estado es una percepción que se instala en la comunidad en la medida que pasa el tiempo y las mejoras necesarias  para asegurar calidad de vida, seguridad, acceso a los servicios, etc. no son resueltas, pese a sus demandas reiteradas por años.

Su condición de alejamiento de los centros de servicios,  la falta de presencia policial, ausencia de oportunidades cercanas, desempleo, etc., van estableciendo una forma de vida distinta que está orientada a resolver los problemas por su propia cuenta,

Las disputa territorial de los jóvenes, la falta de espacios públicos o de recreación, van generando fricción social, y aparecen manifestaciones de una comunidad en conflicto, con problemas de promiscuidad, hacinamiento, densidad, ruido, etc.

La realidad descrita genera una suerte de pesimismo colectivo y desconfianza en  las instituciones responsables de generar los cambios y mejoras que no llegan, solo se  establecen diagnósticos que no concluyen en acción.

La actividad alternativa es la pandilla, ante la ausencia de clubes deportivos, organizaciones culturales, ésta surge a la vez como una alternativa de generar recursos

La actividad alternativa es la pandilla, ante la ausencia de clubes deportivos, organizaciones culturales, ésta surge a la vez como una alternativa de generar recursos, poco importa el origen, lo importante es que estos recursos les permitan satisfacer necesidades y objetos que corresponden a una imagen de éxito y consumo, que vehicula el modelo por todos los medios. Esto es más atractivo que seguir estudiando sin rumbo cierto y alienta la deserción escolar.

Los jóvenes interiorizan un  mundo de dificultades, y si no cuentan con estructuras familiares adecuadas, se verán expuestas a una realidad adversa que poco a poco los absorberá.

Existen diversas formas de presentar la segregación como fenómeno de exclusión:

Exclusión cultural, puesta al margen de las  formas tradicionales de agrupación u organización social, basadas en otras formas de relacionarse, ya sea por reivindicaciones puntuales, fenómenos  de violencia en el territorio, reconocimiento de escala de valores alternativos a las normas de convivencia en sociedad, conceptos diferentes de  lealtad.

Exclusión económica, las habitantes de los sectores al no desenvolverse en un espacio con desarrollo económico propio, no vinculado a la economía formal, desarrollan formas alternativas de generar recursos y medios para sobrevivir al margen de formas tradicionales de organización del trabajo.  Surgen actividades validadas como  alternativa para la generación de recursos.-.

La lógica del “sálvese quien pueda”  justifica los medios para obtener los resultados esperados, el robo, la reducción, el tráfico, etc. Hay una economía paralela que corresponde al territorio, a estas nuevas costumbres y maneras de resolver el tema de la sobrevivencia y el poder de consumo.

Con relación a la participación social o ciudadana, esta se debilita y atomiza en medio de climas de desconfianza, de poco conocimiento y no relacionarse con sus pares, que se dividen entre los que ocupan la calle el espacio y los que optan por el encierro y una suerte de aislamiento para no participar de la lucha por el territorio .Se resisten a  participar de   esas nuevas prácticas económicas o culturares que se presentan en el mismo territorio.,

De ahí que surge la necesidad de cómo, a partir de enfrentar los problemas sociales, urbanos de seguridad somos capaces de ir recreando formas de vida que generen  la retoma  de la confianza en las instituciones a cargo de los programas, la autoridad, y en la de sus propios pares o vecinos,

La visión de los problemas de manera global , no permite otra formas de respuesta si no es integral y se ocupa al mismo tiempo, de las dificultades del espacio, el territorio ,accesibilidad , transito ,movilidad, espacios sociales o públicos , acceso a la educación y oportunidades , para ir restableciendo formas armónicas de vida de socialización y convivencia.

 

Hoy es el tiempo de detener el avance  del narcotráfico , en los territorios segregados socialmente, estos territorios que nos son atractivos políticamente para muchos , porque no dan votos en la mayoría de los casos producto de la decepción y falta de confianza en un supuesto mundo de oportunidades.

El progreso o la equidad  no golpea necesariamente sus puertas o están muy lejos de su realidad cotidiana, estos territorios que cada día se encierran más y renuncian al libre caminar por sus calles, al disfrute de una área verde, o simplemente a  pararse en la puerta de su casa, so pena de recibir  dinero o amenazas, producto del negocio de la droga.

 

El avance estructural del narcotráfico que primero fortalece sus organizaciones , que crea servicios que le son prestados como el alquiler de armas o el alquiler de  sicarios que pueden hacer el trabajo sucio, y su capacidad de movilizar pequeños ejércitos de hombres , mujeres y adolescentes soldados, en función del control de mercado y territorio, va generando una fuerza gerencial en las bandas que avanzan hacia otros territorios ,no los habituales, sino de la organizaciones del estado y sus instituciones , con quienes a lo largo del tiempo conviven en una suerte d coexistencia , que primero permea familias, organizaciones deportivas o sociales, espacios deportivos y culturales,. Instituciones. Sabemos cómo pretende codearse con el poder y hasta infiltrarlo en un futuro soñado en medio del emborrachamiento que produce el dinero y  el poder de fuego.

 

Hoy estamos a tiempo de profundizar la necesidad de protección  a la infancia, acceso real a la educación de calidad y gratuita desde los primero años, planes y programas reales y eficientes para combatir la vulneración  de los derechos de los niños y sus madres, sometidas por este clima de violencia.

Es urgente la necesidad de programas eficientes y con recursos de reinserción social para jóvenes desertores del medio escolar convocados por cantos de sirena del dinero fácil o por el pesimismo  de no creer en al acceso al futuro que vende la tele.

Es el tiempo de repensar la estrategia política de la prevención, revisar las vocaciones de servicios, resituar el mundo sobre los pies y evitar que todo se vaya poniendo de cabeza y al  revés.

Asegurarnos de un eficaz control de armas legales primero de manera administrativa y capacidad fiscalizadora, y de las ilegales con policías con medios, recursos y voluntad de investigar, y actuar, con al acompañamiento de fiscales prioritarios para él tema.

Una actitud de verdad coherente con la defensa de los derechos humanos y de las personas, que ayer en muchos casos fueron violentados por la dictadura y hoy son violentados por el narcotráfico.

La acción de las policías hoy debe estar fuertemente del lado de los buenos, de manera transparente, evidente  y percibida como tal por la población, sin lugar a dudas.

  


  


Comentarios
To Top