Gobierno

Ley mordaza aplica Jorge Bermúdez a subcontralora Dorothy Pérez

A través de un comunicado, la Contraloría General de la República (CGR) precisó las restricciones e instrucciones que tiene Dorothy Pérez para ejercer sus funciones como subcontralora, cargo al que retornó hace unos días luego que la Corte Suprema declarara ilegal su salida. Fue trasladada a una oficina más retirada del contralor Jorge Bermúdez y no puede conversar con la prensa.

Además, optó por no entregarle las atribuciones de apoyo que había dado a su reemplazante, María Soledad Frindt. Hay todo un decálogo de instrucciones para Pérez, que más parecen un intento de hostigamiento soterrado.

1. No puede entregar declaraciones institucionales a la prensa: “Tal como siempre ha sido la política comunicacional de la CGR es el Contralor General el interlocutor oficial con los medios de comunicación para todos los temas relativos a la institución”.

Así, continúa, ni Pérez, ni los contralores regionales “han sido designados para mantener una relación institucional con la prensa, sino que esta se realiza únicamente a través del Departamento de Comunicaciones de la CGR”.

2. Citas con externos: Previo registro en pos de la transparencia, Pérez puede recibir a autoridades, funcionarios públicos ajenos de Contraloría que no sean parte de un juicio de cuentas. Esto, “sin perjuicio de las reuniones que pueda tener con el personal bajo su dependencia y con otros, para el correcto cumplimento de su función”.

3. En su calidad de jueza de cuentas, la subcontralora no está obligada a “recibir a las partes de los procesos que se sustancien en el juzgado de cuentas en presencia de la secretaria del tribunal, para asegurar la bilateralidad de la audiencia y el principio de transparencia”.

4. Acceso a los sistemas informáticos: Pérez tiene a su disposición “todos los medios y sistemas necesarios para el ejercicio de sus funciones que le asisten de acuerdo a la ley”; no solo los expedientes de juicios.

5. Comunicaciones internas: “No existe restricción de comunicarse con los funcionarios de la institución, sin perjuicio de emplear el conducto regular establecido para todo el personal, incluyendo naturalmente a la subcontralora, en los casos que corresponde”.

6. Velar “oportunamente” por la publicación de las actividades públicas que realice. 104 Días estuvo fuera de Contraloría la abogada Dorothy Pérez.

7. No está obligada a asistir a actividades públicas: esta semana, la abogada fue invitada en tres oportunidades, según sostiene el ente fiscalizador, a las actividades por la conmemoración al día anticorrupción. Sin embargo, Pérez se excusó. “Probablemente tenía problemas de agenda”, explicó hace unos días Bermúdez tras ser consultado. De acuerdo a Contraloría, ella puede ponderar la asistencia a los eventos que sea invitada, así también como aquellas “que el Contralor le remita para su representación institucional”.

8. Pedir materiales e insumos para el trabajo a través del administrador divisional y del sistema electrónico que mantiene la Secretaria General.

9. Subrogar, “con todas sus facultades” al contralor en caso de ser necesario.

10. En base a esto último, y con el fin de “asegurar la continuidad del servicio”, se le solicitó a la subcontralora informar oportunamente la fecha en que hará uso de sus vacaciones y así poder coordinar con los días que tampoco estará Bermúdez.

  


  


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