Entrevista Exclusiva

Gonzalo Durán: “La democracia se pone en riesgo cuando la ciudadanía aspira una transformación social y la clase política reniega de ese ánimo transformador”

Días convulsionados se han vivido en el país desde el estallido social que comenzó hace ya 12 días, las agendas han sido intensas, pero el alcalde de la comuna de Independencia, Gonzalo Durán se da el tiempo para analizar lo ocurrido y dar su visión respecto de soluciones que permitan destrabar el conflicto social, asegurando por sobretodo la democracia.

¿Cuál es la responsabilidad que tiene la clase política en el conflicto?

Muchísima, porque si bien es cierto, han habido esfuerzos especialmente en el segundo gobierno de la presidenta Bachelet de incorporar una agenda social más profunda, con iniciativas como la gratuidad en educación o en su primer gobierno el pilar solidario del sistema previsional, lo cierto es que se mantienen los pilares fundamentales de este modelo que genera exclusión y desigualdad y persiste la sensación legitima de la ciudadanía de que la clase política de algún modo sigue legislando y decidiendo en un contexto de mantención de los privilegios y en ese sentido, hoy día lo que está en juego no es solo paquete de medidas, sino una transformación más profunda con la que tienen que ponerse de acuerdo la clase política en su conjunto.

¿Cómo cree usted que el Gobierno ha manejado el estallido social?

Al inicio cometió el gravísimo error de intentar apagar el fuego con bencina, con expresiones graves como por ejemplo, la del Presidente de la República cuando señala que está en guerra; con el decreto de estado de emergencia que en vez de aplacar los ánimos generó un nivel de convulsión mucho mayor que desgraciadamente implicó hechos de violencia y saqueos más asociado al lumpen que al deseo de transformación de la gran mayoría de los chilenos y finalmente, sigue equivocándose en el sentido que propone medidas específicas y marginales en vez de proponer iniciativas más profundas que efectivamente aborden la desigualdad más estructural y la necesidad de una nueva constitución.

Desde su experiencia, ¿Cuáles son las soluciones que destrabarían las movilizaciones?

Tres cosas, la primera abrir un proceso serio destinado a definir el mecanismo para una nueva constitución que creo se debiera llamar a un plebiscito para definir si esta se realiza vía asamblea constituyente, convención constituyente u otra modalidad. En segundo lugar, más que un paquete específico de medidas hay que resolver una gran medida estructural y de fondo que es una reforma tributaria que aborde efectivamente las desigualdades más profundas, y tercero, medidas inmediatas y concretas tales como aumento significativo del salario mínimo y de las pensiones en una proporción mucho mayor a los 20 mil pesos que anunció el presidente y debe apuntar a que ninguna persona tenga una pensión por debajo de la línea de la pobreza.

Se ha hablado de una Nueva Constitución ¿Cree que esta propuesta ayudaría a resolver el conflicto?

Es clave y a pesar del esfuerzo que se ha hecho por señalar que esto no es una prioridad de la gente o que esto no resuelve los problemas. Por el contrario, una nueva constitución resuelve dos cosas de fondo, la oportunidad para consagrar un modelo en que los derechos sociales efectivamente estén garantizados constitucionalmente y en segundo lugar, resuelve un problema de institucionalidad porque persisten enclaves en la constitución que cada que vez que se intenta avanzar en derechos sociales, esos constituyen un freno, el mejor ejemplo es que cada vez que ha habido iniciativas destinadas a generar más derechos sociales, terminan obstaculizados por ejemplo en el Tribunal Constitucional.

¿Cómo se han vivido las manifestaciones en su comuna?

En mi comuna, salvo unos hechos aislados de saqueos han habido movilizaciones pacíficas destinadas a relevar las necesidades de construir una sociedad menos desigual y que aborde los abusos, en general nuestra comuna ha valorado el esfuerzo institucional que hemos hechos para resguardar los intereses de la gran mayoría de nuestros vecinos y vecinas.

Existe vídeos en redes sociales que hablan de una excesiva violencia contra manifestantes ¿Qué opina del actuar de las fuerzas armadas y de orden?

Lo primero es que si se decretó el estado de emergencia, que yo no comparto, se debió prever que el rol de la fuerzas armadas estuviese destinado a garantizar los centros de abastecimiento y los puntos estratégicos, nada de eso ocurrió, la labor militar se concentró mucho más en abordar las manifestaciones mayoritarias lo que incrementó los saqueos y los daños generados por el lumpen que claramente no está alineado con las necesidades de transformación del país y en ese sentido, se equivocó el foco.

En el caso particular de nuestra comuna solo tuvimos a carabineros resguardando el orden público y en general yo diría que lo realizó con éxito y en ese sentido creo que en un país democrático hay que garantizar que el orden público se mantenga al mando de las policías.

¿Qué le pareció el reciente cambio de gabinete realizado por el Presidente Piñera?

Completamente insuficiente, si bien es cierto, es un gabinete en que algunos ministros expresan una mayor voluntad de diálogo, es demasiado acotado, debió incluir mucha más carteras como salud y educación que son pilares centrales desde el punto de vista de una política social y segundo no sirve que hagamos cambios de ministros si no van acompañados de cambios estructurales como reforma tributaria y nueva constitución.

Ante lo complejo de esta situación ¿cuál sería su llamado a la ciudadanía?

Mantenerse en un estado de movilización democrático y pacífico destinado a garantizar que se realicen cambios en nuestro país. Segundo, aislar todo hecho de violencia desplegado por minorías que no contribuyen al cambio social. Tercero, a que el conjunto de la clase política se ponga a la altura, que la oposición se una en torno a una agenda común con medidas de corto y mediano plazo.   Nosotros los alcaldes estamos llamados también a jugar un rol importante, en el sentido que tenemos un vínculo privilegiado con la ciudadanía, somos conscientes de las graves desigualdades que vive el país y creo que podemos ayudar a articular un proceso de diálogo que se extienda por todo el país destinado a generar propuestas de transformación.

Por último, ¿Cómo debemos defender la democracia?

Primero, se defiende garantizando la institucionalidad democrática, por ejemplo que en materia del orden público esa función la ejerzan las policías y por supuesto con apego al respeto de los derechos humanos y segundo aislando las expresiones de violencia del lumpen que no tienen nada que ver con el ánimo de transformación social mayoritario en nuestro país. Y también se cuida la democracia generando los cambios constitucionales necesarios para acoger las demandas ciudadanas. La democracia se pone en riesgo cuando la ciudadanía aspira una transformación social y la clase política reniega de ese ánimo transformador.

 

  


  


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