Entrevista Exclusiva

Gervoy Paredes, alcalde de la comuna de Puerto Montt: “Nuestros esfuerzos están puestos en encontrar los mejores mecanismos para una nueva Constitución”

En Puerto Montt se realiza la primera Consulta Ciudadana en el país, con el apoyo del municipio y está enfocada en buscar el mecanismo para crear una nueva constitución, Congreso Constituyente, Asamblea Constituyente u otra alternativa combinada. El alcalde de esta comuna, Gervoy Paredes, habló con Fortín Mapocho sobre el estallido social y cómo se ha vivido esta crisis en comuna.

Frete al estallido social ¿Cuál es la responsabilidad que tiene la clase política?

Mucha y me hago parte de mi propio grado de responsabilidad. Recuerdo cuando a fines de los años 90 debatían dos grupos al interior de la Concertación, los denominados autocomplacientes y autoflagelantes. Los primeros –que eran una voz mayoritaria y también cercana a la Presidencia- destacaban los logros obtenidos en casi 10 años de democracia y sus principales argumentos eran las cifras macroeconómicas y la reducción de la pobreza. Los segundos, señalaban que faltaban muchas tareas para devolver a la gente aspectos necesarios para su dignidad y para recuperar una democracia plena, todavía sujeta a un muy presente tutelaje militar, con presencia en el Congreso de senadores designados. Recordemos que Pinochet asumió en 1998 como senador vitalicio y luego vino su detención en Londres. La sombra militar era patente, pero los autoflagelantes pedían que se avanzara aún más, especialmente en aspectos sociales como la previsión y las leyes laborales.

Lo anterior debido a críticas que notorias, especialmente desde sindicatos mineros y asociaciones gremiales, como la CUT. Qué quiero decir, voces habían que criticaban lo que pasaba.

De ahí en adelante fuimos viendo cómo la clase política centraba sus temas en problemas y rencillas internas y se iba divorciando de las problemáticas de la calle. Un síntoma claro de esto son los privilegios en el Parlamento, que cada vez iban generando un creciente rechazo y que no se quisieron ver, con el resultado que hoy tenemos en todo el país.

¿Cómo cree usted que el Gobierno ha manejado el estallido social?

En general de manera muy deficiente y creo que actualmente se dan señales muy equívocas, como convocar al COSENA. La expresión “estallido social” es muy gráfica y resume la situación de un país vulnerado de todas las formas posibles, gente que sabe que cuando a un supermercado o farmacia se enfrenta a carteles que manejan los precios para robarle. El Mercurio meses atrás publicó que los precios de los supermercados eran tanto como los de las ciudades más costosas de Europa. Felipe Lamarca, ex presidente de la SOFOFA, advertía a mediados de la década pasada, que en Chile no tenemos libre mercado, sino carteles que fijan precio en todo ámbito de rubros: papel, pollos, medicamentos.

Cuando todo eso se acumula, es obvio que hay una reacción y el gobierno tuvo una visión simplista, de lumpenizar el descontento, de centrarse en el vandalismo, cuando en realidad la gente estaba hastiada de tanto abuso, tanto en el sector público –perdonazos a ejecutivos, robos en el Ejército y Carabineros- como privado.

Sacar a los militares a la calle e imponer toque de queda terminó con cualquier resquicio de capital político del Presidente Piñera, que todavía no da respuesta a las demandas sociales. Sus anuncios son como la respuesta francesa al ataque alemán de 1940: demasiado tarde y demasiado poco.

 

Desde su experiencia, ¿Cuáles son las soluciones que destrabarían las movilizaciones?

Hay que ser valiente y tomar decisiones audaces, pero diseñando soluciones estructurales. Creo que nadie me ha mencionado su conformidad con el cambio de gabinete, en realidad no fue solución de nada. Era evidente que tanto Chadwick como Fontaine debían salir, su presencia afectaba la imagen y gestión presidenciales. Cambiar a la vocera de gobierno al Ministerio de Deportes, me parece un mal chiste para los deportistas.

A este respecto, se necesita ante todo un cambio de Constitución Política del Estado, destrabar la amarra más importante de la dictadura, impuesta con un plebiscito amañado en 1980, y que ya no sostiene la convivencia de la civilidad. Segundo, a partir de esto, avanzar hacia un sistema político que pueda ser más flexible y que no termine en crisis cuando se deslegitima, como ahora, sino que abra la puerta a soluciones de fondo, como los que quiere la gente.

 

Se ha hablado de una Nueva Constitución ¿Cree que esta propuesta ayudaría a resolver el conflicto?

Sin duda, ayuda, no sólo porque establece un nuevo marco jurídico donde las grandes definiciones se establecen para el país, sino que nace y se alimenta desde la propia civilidad, misma que ha sido ignorada y abusada por casi medio siglo.

Estos procesos participativos, vinculantes, dan nuevas dimensiones y profundidad a la democracia. Es un excelente primer paso. De hecho, tras una serie de acciones cívicas en Puerto Montt y recolección de firmas, las uniones comunales de juntas de vecinos, gremios de la salud, educación, adultos mayores, solicitaron a nuestra municipalidad servir de facilitador para hacer la primera Consulta Ciudadana en el país, que preguntará en su parte medular el mecanismo de creación de la nueva constitución, Congreso Constituyente, Asamblea Constituyente u otra alternativa combinada.

¿Cómo se han vivido las manifestaciones en su comuna?

De dos maneras. Las primeras y más importantes son la masiva presencia de personas en marchas por las calles, pidiendo fin al robo de las AFP, fin a los abusos de algunos parlamentarios, fin al saqueo de recursos naturales, fin a la contaminación, por mejor salud. Han sido concentraciones alegres, con música, que reflejan la esperanza de una ciudad que se quiere sumar a los cambios que todos necesitan para lograr dignidad e inclusión.

Por otra parte han existido desmanes y destrozos al mobiliario público, que nada tiene que ver con el legítimo derecho de las personas a participar y manifestar su rechazo a un modelo que los oprime. Condenamos la violencia, venga de donde venga, porque creemos que el diálogo, cabildos y reuniones son el camino para los cambios que se necesitan, tal como hemos apoyado y compartido en Puerto Montt, a través de diversos actores sociales, poniéndonos a disposición de ellos para facilitar sus actividades.

 

 

Existe vídeos en redes sociales que hablan de una excesiva violencia contra manifestantes ¿Qué opina del actuar de las fuerzas armadas y de orden?

  


  


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