Salud

Conadecus revela graves problemas en la producción de carne de cerdo

La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios, Conadecus, junto a la consultora Arista Social, realizaron el estudio: “Análisis de Carne de Cerdo: Calidad Nutricional e Información al Consumidor”, donde se tomaron 15 muestras de carne de cerdo: pulpa, chuleta y costillar, realizando un análisis de laboratorio para verificar el etiquetado nutricional y determinar presencia de ractopamina (anabólico).

En nuestro país, en 2018, la producción de carne de cerdo alcanzó 534 mil toneladas vara, 7,6% más que el año anterior de las cuales se consumen 314 mil toneladas, lo que equivale a un 21% del consumo total de carnes, con un per cápita de 16,6 k por persona anual, y ocupando un tercer lugar después del pollo (43%) y el vacuno (30%). Del total producido, un 63% fue destinado a exportaciones, donde el mercado asiático representó el 67% del total exportado. El mismo año, las importaciones de carne de cerdo mostraron un incremento del 17%, equivalentes a más de 116 mil toneladas. Los principales países de origen de las importaciones fueron EEUU (44%), Brasil (36%), Canadá (8%) y la UE (11%) (Asprocer 2019) su consumo es muy popular.

No obstante, su valor nutricional, contienen gran cantidad de grasas saturadas que elevan el colesterol LDL en los humanos, incrementando el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

Un segundo inconveniente que presenta, es que parte importante de la carne de cerdo a la venta está marinada con un mix de sustancias y moléculas de diverso tipo, entre los cuales se encuentra una elevada concentración de sal, lo que incrementa los niveles de sodio. Un tercer peligro potencial es que varios países usan ractopamina en la producción de cerdos, este anabólico -agonista beta/adrenérgico- aumenta la masa muscular, cambiando la relación carne-grasa; acortando el tiempo de producción e incrementando el rendimiento. Este compuesto que actúa como anabólico en los animales puede ser potencialmente peligroso para la salud humana.

Resultados estudio:

Los resultados arrojaron que todas las carnes envasadas presentaron alguna deficiencia en el etiquetado. Las principales diferencias están en las grasas, calorías y sodio. Todas las muestras de carnes de cerdo, presentaron notorias diferencias entre la información nutricional de su etiquetado y los resultados de las cantidades de nutrientes determinadas por laboratorio.

Las carnes de cerdos marinadas por ser alimentos procesados deben poner el logo “Alto en Sodio” o “Alto en Grasas Suturadas”, según corresponda y no lo están haciendo.

Respecto a la calidad nutricional la pulpa de cerdo resulta ser similar a la carne de vacuno con 5% de grasa y por último, no se detectó presencia de ractopamina en las muestras analizadas.

Para Ximena Romo, Bioquímica, Doctora en Biología Molecular y directora de Proyectos de Arista Social, es importante seleccionar el corte adecuado ya que existe una gran diferencia en la cantidad de grasa que contienen; mientras que la pulpa analizada tenía un 6% de grasa, la chuleta tenía 11% y el costillar presenta el mayor valor con 20%. Para que los consumidores puedan escoger la carne de cerdo más saludable, es importante que las empresas productoras y comercializadoras sean más rigurosas con la información que están entregando al consumidor en sus etiquetas.

Para Hernán Calderón, presidente de Conadecus la idea de este estudio responde a consultas realizadas por consumidores, los resultados de los análisis de laboratorio fueron negativos para el anabólico ractopamina, lo que es importante ya que la carne que consumimos en Chile, estaría libre de este medicamento utilizado en la producción de cerdos en el extranjero. A los consumidores les recomendamos revisar atentamente la información presente en los productos envasados, verificando si tienen sellos ALTO EN y evitar los productos con sellos.

Las diferencias constituyen infracciones al Reglamento Sanitario de Alimentos, sin embargo, existe un grupo que pese a tener hasta 170% de diferencia, no constituye infracción a esta normativa.

Recomendaciones:

Revisar atentamente la información presente en los productos envasados, verificando si tienen sellos ALTO EN y evitando los productos con sellos. En el caso de la carne de cerdo preferir los cortes magros como la pulpa de cerdo y retirar la grasa visible antes cocinar, prefiriendo preparaciones cocidas o al vapor.

Preferir productos no marinados, ya que estos contienen más sodio y pueden tener menos proteínas que los productos frescos. En el caso de comprar productos marinados, no agregar sal al cocinar.

El estudio fue financiado por el Fondo Concursable del Servicio Nacional del Consumidor, Sernac, del segundo llamado del año 2019, (Ley N° 19.496) y cuyo objetivo general es lograr conocer la calidad nutricional y rotulación de la carne de cerdo que se expende en el mercado nacional.

  


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