Editorial

El psicópata que mató a Ámbar debe ir a la cárcel, pero hay otros más peligrosos y estás votando por ellos…

10 agosto 2020   11:35

El terrible asesinato de otra mujer, Ámbar de 16 años, y toda la historia de vulnerabilidad y Estado fallido que hay detrás, nos deja pasmados, y muestra también el doble estándar y la banalización del mal que los medios y la clase política momia hacen de un hecho escalofriante.

Mirando siempre las encuestas, Piñera y su corte, lanzan frases hechas y políticamente correctas. Pero en el fondo no hay conexión y menos preocupación real por resolver el origen de esta realidad. Pobreza, hambre, educación pública destruida, trabajos precarizados, cárceles para ricos (Punta Peuco) y pobres (el resto los recintos penitenciarios), justicia para que el tiene dinero y para el que no, poder judicial sobrevendido, sin recursos suficientes, Estado subsidiario, y ausente en definitiva, leyes mal hechas, represivas para los que protestan y laxas para los delincuentes de verdad, de cuello y corbata, y psicópatas, y por último muchos recursos para dar la impresión de una falsa seguridad vía sofisticados dispositivos de control y represión. Más vigilar y castigar, el mantra preferido de la derecha, y muy poco de educar, prevenir y reinsertar. ¿Y qué oculta está deriva inquisidora por parte de quienes nos gobiernan?

Hoy hablamos todos del perfil psiquiátrico del asesino y con rabia, con justa razón, se reflexiona de por qué dejan libre a un psicópata. ¡Tenemos una mala noticia! Hay muchos psicópatas, y otros con rasgos psicopáticos, sueltos e impunes que recorren las calles de Chile. Y no son precisamente los que matan. Es más, casi todo los expertos en psicología afirman que estas personas son más nefastas que los asesinos, ya que pueden destrozar la vida de millones de personas, sin derramar un milímetro de sangre de manera directa como lo hacen los psicópatas caricaturizados por Hollywood.

Casi todos los trastornos de personalidad, al igual que la psicopatía, tienen un espectro y matices. Por ejemplo, está el asesino de Ámbar, el que le dispara a manifestantes en Reñaca como consecuencia del 18 de octubre, el oficial que dejó ciego a Gustavo Gatica y Fabiola Campillai, el mando que da las órdenes, pero también están los torturadores y asesinos de lesa humanidad de la CNI y Dina, sus cómplices pasivos y muchos políticos y ministros que destacan por su falta de empatía y compulsión a mentir. Pero entremedio hay muchos tonos grises, tan peligrosos como los anteriores.

Un medio digital, rhmangement.cl, especialista en temas de trabajo, publicó un interesante enfoque sobre los psicópatas en las empresas y entrevistó a la eminencia mundial en estas materias, Robert Hare. Allí señala que “el doctor en psicología en agosto de 2002, ya tenía un prestigio como académico de psicología criminal de la University of British Columbia y sobre todo, como creador del Psychopathy Checklist, un test de 20 preguntas para diagnosticar personalidades psicópatas. Asimismo, ese año se dio a conocer en el mundo corporativo al inaugurar una convención de policías en la provincia canadiense de Newfoundland. Habló primero de asesinos a sueldo de la mafia, de acosadores sexuales y luego sorprendió a la audiencia, al incluir en los ejemplos a los CEO’s de Enron y WorldCom, que acababan de cometer fraudes financieros que dejaron a miles de empleados en la calle. En la ocasión, Hare propuso incluir a los altos ejecutivos de las compañías en las evaluaciones del test del psicópata, como una forma de prever escándalos corporativos. La idea no pareció tan descabellada, si se consideraba el alto impacto financiero que hay detrás de cada operación delictiva”.

Luego el experto canadiense publicó un libro donde en particular habla de los psicópatas de cuello y corbata.  Al respecto, rhmangement.cl señala: “en “Serpientes en traje” (2010), Hare define al psicópata como un sujeto superficial, locuaz y encantador; con una gran capacidad de manipulación y de control sobre las demás personas. Su emocionalidad es poco profunda, no se vincula efectivamente con nadie y tiene una manifiesta incapacidad de sentir culpa o remordimiento por el daño causado a sus víctimas”.

Piñera y la derecha se jactó (la dura realidad dice otra cosa) de ser el gobierno de los mejores y de asegurar tiempos sin igual para los chilenos. El Presidente también nos dijo que tendríamos el mejor censo del mundo y su ex ministro favorito Mañalich afirmó que el sistema de salud era uno de los mejores del planeta. Asimismo, otros afirmaron que la gente se tenía que levantar más temprano para ahorrar la subida del Metro. En suma un sinfín de comentarios que reflejan sólo una cosa: falta de empatía, arrogancia, narcisismo, conducta impulsiva y frialdad emocional.

Es más, si revisamos la mayoría de quienes conforman la corte de confianza de Piñera vienen del mundo de los negocios. Hombres en su mayoría millonarios como el Presidente. Sabemos que en el mundo de las empresas hay gente honrada, empática y ética. Sin embargo, deseamos poner el punto respecto a los indicadores que nos entrega Robert Hare. Señala que cerca de un 15% de los psicópatas en todo su espectro están en los altos mandos de compañías, iglesias, fuerzas armadas y política. Es decir, buscan el poder a toda costa. La codicia es un elixir que los mueve y no hay remordimiento para sus decisiones. ¡Son todos campeones!

Entonces, ¿en qué espectro podemos ubicar a Hitler, Pinochet, Trump, Bolsonaro, y Piñera?

En sus declaraciones e investigaciones, Hare plantea que el modelo económico imperante, el neoliberalismo, es una fábrica para crear psicópatas, y es perfecto para albergarlos y reproducirlos. Al respecto, Horacio Foladori, psicoanalista uruguayo dice: “Creo que el espacio de la psicopatía no es solo posible, sino producible por la estructura organizacional. O sea, no es que las condiciones están dadas para que el psicópata aparezca, sino que las condiciones producen psicópatas, que es una cosa diferente”.

En otras palabras, la decisiones y los proyectos del gobierno de la derecha, no sólo están dentro de la caja ideológica neoliberal, sino que también hay que verlos en clave psicopática. ¿Cuál es el contexto de sus declaraciones, la letra chica, la falta de calle y empatía de intendentes, gobernadores, seremis, subsecretarios y ministros?

La resurrección de los psicópatas no es tal, siempre han estado entre nosotros, y nos gobiernan hace rato. La salida que tenemos para transformar este orden es a través de una nueva constitución y un cambio de paradigma cultural y social que cobije a un Chile más inclusivo, empático, plurinacional, feminista, solidario, sustentable y más humano. Todo lo contrario de la actual constitución de Pinochet y de Chile Vamos. El psicópata que mató a Ámbar debe ir a la cárcel, pero hay otros más peligrosos que él, y estás votando por ellos.

Imagen: https://www.muyinteresante.es/

  


1 Comentario

1 Comment

  1. andres Guzmán

    14/08/2020 at 5:02 pm

    aweonaos no se compara el asesino de hecho de Ambar que los políticos incluso los mismo de su calaña de izquierda, aunque la derecha no lo hace tan mal. Ustedes que dicen ser de izquierda y defender al pueblo son una lacra más perdieron el horizonte de antaño cuando luchaban contra la dictadura de Pinochet, pero son titeres de podees que buscan mantenernos en el mismo status quo actual, dejense de ser imbéciles.

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